jueves, 19 de septiembre de 2013

La verdad acerca de la contaminación por plástico

Por:   Daniella Dimitrova Russo
          Directora Ejecutiva y Co-fundadora - Plastic Pollution Coalition
 
La próxima vez que traigas a tu casa tus compras en una bolsa de plástico o que bebas de una botella de plástico, toma en cuenta que tanto la bolsa como la botella van a vivir más tiempo que tú y que tus hijos.  En efecto, perdurará por varias generaciones por venir.
El plástico es un material que la tierra no puede digerir.  Los productos de plástico desechable son convenientes por unos breves momentos, pero se quedan en este planeta para siempre.
Es un tema popular hoy en día, el de los plásticos biodegradables, pero la verdad es que el plástico biodegradable no se descompone si es desechado en cualquier recipiente de compostaje. Los llamados bioplásticos biodegradables solo se degradan bajo condiciones especiales, si lo hacen del todo.  La mayoría de las instalaciones de reciclaje no aceptan bioplásticos, porque se requiere de procesos especiales para separar estos de los demás productos reciclables.  Aún en áreas con las tazas de recolección más eficientes, menos del 20 por ciento de los productos bioplásticos llegan a las instalaciones a ser procesados.
 
¿Qué pasa con el resto?

Un flujo que parece ser interminable de botellas de plástico, bolsas de plástico, pajillas, encendedores, utensilios, vasos y tapas contaminan nuestras calles, nuestros ríos, nuestros embalses y océanos, nuestros desiertos y nuestro aire. Es cierto; hasta el aire es contaminado por el plástico.  Al ser incinerado, el plástico no desaparece sino que se convierte en partículas tóxicas. Con mayor frecuencia, los químicos que se filtran de los recipientes de plástico son encontrados en nuestros cuerpos, y hasta en los torrentes sanguíneos de recién nacidos.
Los productos de plástico causan contaminación en cada estado de su existencia—manufactura, uso y eliminación.  Sin importar como son producidos—ya sea de petróleo, gas natural, o de materia orgánica—una vez que el plástico es manufacturado, es virtualmente imposible deshacerse de él.
Algunos críticos argumentan que es nuestra responsabilidad colectiva, que nosotros como sociedad no reciclamos lo suficiente.
Este no es el caso.  Hacer productos de un material prácticamente indestructible, específicamente para ser desechados, es un camino peligroso para nosotros y para el planeta. Aún con la mejor de las intenciones, es virtualmente imposible recolectar cada fragmento de plástico que ha sido producido.
¿Qué podemos hacer en vez?
 
La única forma de darle fin a los perdurables impactos de la contaminación por plástico es rechazando el plástico desechable. Trae tu propia bolsa reutilizable cuando vas de compras.  En vez de plástico, usa botellas de vidrio que puedes llenar una y otra vez.  Las botellas de vidrio no son tóxicas, y se pueden reutilizar muchas veces antes de ser derretidas para hacer más botellas de vidrio.  Aún mejor, reconsidera cada compra de plástico.  Cuando veas el juguete colorido que tu hijo va a dejar de usar en un año, recuerda que mucho después de que nos hayamos ido de este planeta, ese juguete seguirá aquí.
 
¿Realmente vale la pena?
 
La organización Plastic Pollution Coalition es una alianza internacional trabajando por un mundo libre de contaminación por el plástico y de sus impactos tóxicos sobre la gente, animales y el medio ambiente. En conjunto con varios grupos a través de Centroamérica, estamos lanzando una campaña de un año para crear conciencia acerca de los peligros de la contaminación causada por el plástico, y para subrayar grandiosas alternativas locales – como lo son las bolsas reutilizables, y los envases retornables y reutilizables de vidrio. Nuestra meta es la reducción apreciable de la contaminación originada por el plástico. Queremos vivir en un mundo libre de contaminación por plástico, y esperamos que te unas a nosotros.
 

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